El bosque de las palabras

Hace unos días en el Museo Jorge Rando de Málaga le tributamos un sentido homenaje a un buen amigo y excelente poeta cordobés, recientemente desaparecido.
Isabel Romero López, organizadora del homenaje, poeta, gestora cultural y editora, abrió el acto con palabras de bienvenida y agradecimientos, y dio paso al hijo de José Antonio, Juan José Fernández, presente en el acto.
Tras la lectura de la biografía en la que se recordaron algunas de las cualidades personales y líricas del homenajeado, así como se citaron algunas de las obras más representativas de su bibliografía, como por ejemplo: Momentos de par en par/ A bordo del mar/ Paisajes, que fue Premio Nacional de Poesía Acordes/ La novela, La leyenda de Juan Álvarez, o Memoria de la piel…
Isabel Romero volvió a tomar la palabra para introducir la presentación del último libro de José Antonio, UN MAL DÍA.
El actor Eduardo Duro dio lectura al texto de la presentación del libro, Un mal día, editado por Ediciones del Genal, octavo de la colección Cuadernos Ainhoa que dirige Isabel Romero, y que nos sumerge en la última lírica del poeta cordobés que ya, cuando se vio con Isabel, para oficializar, como hemos dicho, la publicación y la entrega de los primeros ejemplares del libro, ya soportaba sobre sus hombros la levedad insospechada de los días restantes.
Los poemas que contiene el libro pertenecen a la poesía de la experiencia. Los versos emplean lenguaje cotidiano cargado de lirismo, que los precipita al desengaño, la supervivencia y también, o sobre todo, al aislamiento.
En tres partes se divide el poemario:
1.ª parte: Canciones de bares y domingos de resaca.
2.ª parte: Canciones de lunes.
3.ª parte: Epílogo.
José Antonio, en Un mal día, se acerca al lector sin pretensión de belleza, para advertirnos del desencanto y de la debilidad de la mente y para prevenirnos de “tantísima alimaña suelta.”
Para finalizar la presentación del poemario, Un mal día, se leyeron algunos poemas del mismo, a cargo de Isabel Torné, Natalia Santa – Olalla, Ignacio Díaz Leiva y Dori Torres.
Dada por finalizada la presentación de Un mal día, sus amigos y conocidos iniciaron una ronda de lecturas de composiciones propias dedicadas a José Antonio, o de poemas escritos por el propio homenajeado
Joaquín Palmerola recitó un poema escrito por el desaparecido poeta cordobés Antonio Almeda titulado “Lacrimoso informante”. Poeta al que, por cierto, José Antonio Fernández le tenía devoción.
Del poemario de José Antonio Fernández, Momentos de par en par, Eva García Madueño leyó el poema titulado Pero el mar.
Del libro Paisajes, Laura Gutiérrez Cortés nos lee un poema que José Antonio dedicó a su madre.
Su amigo del alma, su hermano, se llamaban entre ellos; el poeta Pepe Pozo nos lee un poema escrito por él y dedicado a José Antonio Fernández, su hermano.
Javier Mogollón leyó un poema que para mí tiene un significado especial. Llora una bandera sin viento fue un poema que me envió José Antonio como prólogo para mi poemario Luna de Jerusalén y que no pudimos incluir por el formato del cuaderno.
La revista Sopa de Ornitorrinco fue una publicación editada en Córdoba por el Colectivo 3 de Poesía. Entre sus integrantes principales estuvo José Antonio Fernández. Su amiga y poeta Caterina Gravina leyó de uno de los números de aquella revista un poema.
Desde Sevilla llegó a Málaga Carmen Herrera para el homenaje de su amigo del alma. Carmen le escribió un maravilloso poema. Te siento.
Del poemario de José Antonio, A bordo del mar, la poeta Cristina Jordá leyó el poema Nadie oía.
Seguidamente, el actor y poeta Antonio Garrido leyó Carta a mi hermano, su hermano Juan, que estaba presente entre el público. Un poema incluido en el poemario Bajo la sombra de Vicente Aleixandre y otros demonios.
La hija de José Antonio Fernández, Gracia Fernández Luque, no pudo asistir al acto, pero envió una carta para ser leída. Carta de la que, por cierto, ni el hijo, ni el hermano, presentes en el acto, conocían.
Isabel Romero cerró el acto agradeciendo a Juan Fernández, hermano del homenajeado, y a Juan José Fernández Luque, hijo de José Antonio, su presencia, al igual que reiteró los agradecimientos por su acogida al Museo Jorge Rando y a todos los participantes.
Los vídeos de hoy son por gentileza de Laura Gutiérrez Cortés, Javier Mogollón, Conchi Siguenza e Isabel Torné.
El acto terminó con las palabras finales de su hijo Juan José, leyendo él mismo un poema escrito por José Antonio, varios años antes de su muerte, y que tituló Epílogo.



























