El bosque de las palabras

Brillante fue la presentación del poemario Cara B, de Cristina Jordá, en el Manhattan de los Baños del Carmen.
Cristina, abogada, procuradora y mediadora, nos regala su ópera prima, llena de honestidad, como en la presentación destacó el poeta Álvaro Galán, y llena de un sentido trágico de la subsistencia, en palabras de la autora, un poco “gore”. En cualquier caso, de la lectura de este poemario se desprende la verdad inmanente de la existencia humana, que es tanto como decir de la realidad que nos circunda, sin risas ni extravagancias, y con suficiente piel para desnudarse, desnudarnos si es que la especie humana es eso, un porcentaje más alto de pena que de gloria, aunque la gloria envuelta de verdad se manifieste en estos versos.
Y Cristina Jordá no se disfraza, nada más que lo necesario, para decantar su sinceridad del lado de la vergüenza humana, que manifiesta y controla nuestros actos.
Isabel Romero, directora de la colección Dabisse-Romero, después de darnos la bienvenida, dejó la palabra en boca del presentador del acto, el poeta Álvaro Galán.
Álvaro Galán nos advirtió algo sobre la Cara B, la del poemario, y la de Cristina Jordá, introduciéndonos en la magia de la poesía de la poeta malagueña.
Y para confirmarnos la esencia de la poética de este poemario, Cara B, Álvaro leyó el poema titulado Cirugía de precisión.
La propia autora habla sobre el pesimismo y la tristeza de su ópera prima, Cara B.
Y en esa aura de derrota existencialista, la esperanza de una moneda, con sus dos caras. Cistina lee, la Cruz de la Moneda.
De todas formas, entre la esperanza y la derrota, en este valle de lágrimas hay una revelación que nos redime del ostracismo, aunque esta sea, revelación necesaria y contundente.
Tras esta revelación nos queda CARA B, poemario, ópera prima de Cristina Jordá, decimosexto de la colección Dabisse – Romero, dirigida por la poeta Isabel Romero, y publicado por Anáfora.
























