El bosque de las palabras

He presentado en el Hospital Real de la Misericordia de Marbella mi último poemario, que he titulado Luna de Jerusalén, y debo decirles que jamás encontraré suficientes palabras de agradecimiento para todos aquellos amigos que asistieron a mi llamada, acompañándome en un acto que resultó muy gratificante y emocionante para mí. Por eso, hoy dedico este Bosque de las palabras a todos los que hicieron posible esa dichosa tarde. A vosotros, amigos, que algunos os desplazasteis desde otras ciudades para arroparme. A Isabel Romero, poeta, gestora cultural y editora, que desde que nos conocimos ha confiado en mí, siempre, y ha hecho posible que Ediciones del Genal lanzara al mercado este poemario. A Germán Borrachero, director del Museo del Grabado, que gestionó el hospitalillo como punto de encuentro. A Antonio Almagro, que hizo posible que en la Estrellita se pusiera el broche final a una tarde de poesía y amistad. Gracias, Antonio, por contribuir a que tu restaurante sea, además de el mejor lugar para comer, el mejor para compartir amistad y cultura.
Gracias al Ayuntamiento de Marbella y en su nombre a Yolanda Marín, que asistió a la presentación, y que confía y cree en mí. Y gracias a mi amigo y compañero de la palabra, Jesús Jaén, quien hizo las presentaciones y me dirigió unas palabras emocionantes y sinceras, desde la amistad y desde la profesionalidad que le caracteriza, y al que ahora vemos dando lectura al poema, Fuga de silencios.
Jerusalén es una ciudad de civilizaciones y de religiones, de espiritualidad, de paz y de violencia. El pueblo judío es un pueblo trabajador, desconfiado, resentido, violento y violentado, con un innegable espíritu de superación, y la luna simboliza para este pueblo la renovación; la luna mengua, pero siempre se renueva; el pueblo judío sufre, pero siempre resurge. Y por esto es por lo que elegí este título, Luna de Jerusalén, para este poemario.
El dibujo de la portada es de María José Díaz Masiá, que supo captar, perfectamente, el sentido intrínseco del poemario… ¿Cómo un pueblo que ha sufrido tanto puede llegar a causar tanto sufrimiento?
Jerusalén de la sangre
y de las lamentaciones.
¿Por qué exterminas al pobre,
para en resort solazarte?
Da a tu voluntad ternura,
y abraza al pueblo que ocupas.
Jesús Jaén dijo en la presentación:
“En estas páginas el lector encontrará:
– Poemas que dialogan con la tradición mística, pero desde una sensibilidad contemporánea.
– Versos que exploran la fragilidad humana, la duda, la búsqueda, el desamparo y la esperanza.
– Imágenes que mezclan lo cotidiano con lo sagrado, lo histórico con lo íntimo, lo universal con lo personal.
…
El libro se mueve entre la crónica poética, la meditación y la revelación. Hay poemas que parecen escritos desde la piedra antigua de la ciudad, otros desde la noche interior del autor y otros desde una claridad que solo se alcanza después de haber atravesado la sombra.”
Y para cerrar este Bosque de las palabras de agradecimiento a todos los que estuvisteis e hicisteis posible la presentación de Luna de Jerusalén en Marbella, os dejo con la lectura del poema Kibutz.
Los vídeos y las fotos son de Miguel Rodríguez



























